He empezado a notar que mi cuerpo necesita un descanso. Hace días que no pillo un ritmo bueno de carrera, parece que no me he recuperado del todo bien de la lesión del tobillo y cada vez me noto más cansado, supongo que es de tanta carga que llevo adelante: Entrenamientos de gimnasio, correr y las oposiciones. A todo eso se le ha unido que han vuelto a reaparecer mis dolores en el estómago con toda la frustración que eso conlleva.

Supongo que tan sólo necesito descansar y ver las cosas desde otra perspectiva. Me he matado últimamente a meter kilómetros y kilómetros en las piernas y me he olvidado un poco del significado que eso tiene realmente. Antes cuando lo hacía sentía que hacía algo grande, ahora parece que he perdido esa perspectiva. Últimamente parece que correr 30 km o 40 km no es nada y creo que es uno de los mayores fallos que estoy teniendo últimamente. Hace poco hice un post hablando de aprender a disfrutar de los pequeños detalles y de las pequeñas victorias, hoy creo que he tenido una de esas. Una pequeña victoria.  He salido a correr como todos los domingos, pero mi mentalidad era completamente diferente antes de comenzar: he salido a rodar, sin mirar el reloj y sobre todo sabiendo que iba a correr poco. Conforme pasaba el tiempo y se iba acercando la hora de acabar mi cuerpo me pedía seguir corriendo más y más. Iba pillando tono y me veía con fuerzas para echar 2 o 3 horas más, pero he decidido parar y volver a casa.

Creo que me había metido en una espiral de hacer las cosas sin cabeza y me estaba perjudicando a mi mismo. No soy un atleta de élite, ni vivo para esto por mucho que me guste. No puedo machacarme en el gimnasio preparando unas oposiciones, pegarme mil horas estudiando y en las clases y después salir a correr todos los días y meterme 30 o 20 km en las piernas día sí, día no. Así no se puede.

Es cierto que me siento cómodo corriendo 3 horas o 4 horas. Es cierto que ya no me duelen piernas como cuando empecé a hacerlo, también es cierto que me estoy recuperando mejor pero sinceramente creo que antes tenía mejor planificada la semana y rendía mejor y más rápido.

Así que aunque estemos a día 4 hoy voy a escribir un propósito de 2015: que no se me vaya la olla corriendo tanto sin cabeza y empezar a planificar bien mis entrenamientos.

Que por mucho que me guste estar y pasar horas en la montaña el cuerpo también necesita descansar.