¡Terminamos Pinsapo Trail 2017!

Y no fue poca cosa, como sabéis tuve que estar casi un mes parado por una mala torcedura de tobillo que derivó en una inflamación en el tendón de aquiles de la pierna izquierda.  Como buen cabezota estuve bastante tiempo corriendo con el dolor y sin terminar de curármelo. Inlcuso fui a la maratón de Sierra Blanca con una inmovilización en el tobillo por mera cabezonería pero como vi que la cosa no mejoraba decidí finalmente parar por completo. Al principio me pareció una locura y me costó mucho no salir pero a día de hoy me alegro ya que el dolor remitió finalmente unos 10 días antes de la carrera.

Fui a Yunquera con una sensación rara, solo había podido entrenar bien 1 semana y media antes de la carrera y mi estado físico no es que fuera el mejor. Me notaba lento y pesado y no conseguía meterme en los ritmos en los que habitualmente estaba. También el hecho de haber estado tanto tiempo renqueante con el tobillo arrastrando dolor y tener que parar un mes me había fundido a nivel mental. Pensaba claramente que iba a sufrir mucho en la carrera y por un lado es algo que miras por el lado negativo, pero por otro lado era la mejor manera de quitarme la carbonilla. Si terminaba la carrera intentando exprimirme medianamente además de sentirme mejor conmigo mismo, ganaría en confianza para y me quitaría esa extraña sensación.

Lo primero que me sorprendió de la carrera fue el nivelazo de corredores que había. Al ser copa provincial y al tener málaga los montes que tiene ya os podéis imaginar el nivelazo que había. Me sentía un poco desubicado allí pero aún así ahí estábamos para dar el callo. Ellos hacían su carerrón y yo luchaba contra mi cabeza, todos empate.

Fui realista en cierto modo, me contentaba con terminar la carrera dignamente y disfrutarla al máximo. No me marcaba objetivos más allá de vivir la experiencia y correr en un sitio nuevo… hasta unos días antes de la carrera.  Siempre cuando empiezan los nervios, quieras o no, empiezas a plantearte como saldrá, qué harás o si podrás correr como has entrenado. Sabía que no estaba en la mejor manera posible pero aún así me rondó la cabeza eso de bajar de las 4 h.  Sabía que no estaba bien pero me lo planteé como si lo estuviera. ¿Que me gustaría hacer si hubiera entrenado bien?  Bueno pues unas 3.40-45 estaría genial, pero siendo realista me alegraría mucho bajando de las 4 h.

La carrera.

La carrera como es normal empezó como un tiro. Yo me marqué un ritmo constante, mi objetivo era correrla por completo aunque fuera en un ritmo machacón y centrarme en andar lo mínimo para llegar al km 2o donde estaba el famoso cortafuegos con un cartucho guardado aún. Todo fue según lo pensado, pude ir como quería y lo disfruté en un entorno precioso y junto a una organización increíble.

Llegué al cortafuegos (que parece pequeño desde lejos) con buenas sensaciones, hasta que justo en la mitad, justo donde creía que terminaba, vi que continuaba otro tramo igual que el que habíamos subido. Todo el mundo llega bien hasta ese punto y es ahí, donde si has ido demasiado valiente, donde el cortafuegos te pone en tu lugar. Era incluso cómico encontrarte otros corredores parados durante la subida, mirarlos y empezar a reír porque era la única solución. Tomarse con humor el guantazo de humildad que nos estaba dando la montaña.

El recorrido de la carrera fue precioso, mucho sube y baja en algunas zonas más técnico y con unas vistas increíbles. Y cuando las vistas se cerraban no por eso se estropeaba el ambiente, los pinsapos le daban su toque al recorrido.

Tanta subida y bajada, cambios de rasante y cambios de ritmo terminaron por machacarme los cuadriceps. Llegué al km 21 y empezaron los calambres, algo que no me había pasado en ninguna otra carrera. Pero pensé que para 9 km que quedaban, casi todo en bajada menos algún que otro repecho, ya podría descansar en meta. Así que seguí con dolor, aguantando lo que podía y parándome a intentar hacer magia, porque no otra cosa, tocándome y apretándome por si desaparecía.

Al final terminé en 4h 08 min. No pudo ser la meta de las 4 horas pero me fui feliz. No estaba tan mal como pensaba y estoy seguro de que el próximo año conseguiré llegar a esas 3.45 de las que hablaba antes.

 

Impresiones en el final de carrera.

 

La organización.

Lo de los voluntarios y la organización en esta carrera es digno de elogio. Meter los controles en ciertos puntos tuvo que ser muy difícil y me imagino como lo tuvieron que pasar para llegar hasta algunos puntos. ¡Ole por ellos! No había punto por el que pasaras donde no te aplaudieran los voluntarios  y te preguntasen si ibas bien o necesitabas algo. Me sentí muy arropado durante todo el recorrido y eso en una carrera de montaña es muy difícil de conseguir. Enhorabuena a la organización y a la gente del pueblo porque tienen una joya.

¡Ah! ¿Y qué decir de los fotógrafos? Meterse donde se metieron para dejarnos un recuerdo… ¡Sois geniales!

Una carrera que recomiendo muchísimo. No os arrepentiréis de correr la Pinsapo Trail, os lo aseguro.

Galería de fotos.

Aquí os dejo una galería de fotos. La mayoría son capturas de mi Gopro que pude sacar en algunos tramos del recorrido para grabar lo justo mientras recuperaba un poco el aliento. No podía permitirme pasar por ciertos sitios y no grabar con unas vistas tan bonitas. Espero que os gusten y no lo dudeis, Pinsapo Trail 2018 es una fecha que apuntar en el calendario.

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