Bueno es difícil escribir este Post para mi, sobre todo por lo que implica, así que como no se muy bien como empezar lo haré sin medias tintas:

Hace un mes y algo me diagnosticaron Condromalacia Rotuliana de grado IV en la rodilla izquierda. El día de la carrera “Cuna de la legión” en Ceuta terminé con dolor en la pierna, cosa que no me había pasado nunca. Terminé la carrera con una ligera molestia pero la cosa fue yendo a peor conforme pasaban las horas. Notaba un dolor en la parte trasera de la rodilla y en el lateral derecho por la parte delantera. Al principio pensé en una torcedura pero el dolor no remitía y empecé a preocuparme.

La cosa no mejoró, no sólo eso, empeoró y mucho. Después de acudir al médico (del seguro de pago) me dijo que no hiciera vida normal y que si me dolía, SI SI QUE SI ME DOLÍA, me hiciera una resonancia. Me hice la resonancia evidentemente porque el dolor no desaparecía y ahí fue cuando llegó la sorpresa. Volví a acudir al médico con la resonancia y literalmente recibí por respuesta “tu haz vida normal, con eso no te puedo hacer nada” . Me volví a casa dándole vueltas a la cabeza y pensando que quizás ese dolor tendría que ser crónico y que se había acabado mi etapa de correr por la montaña con tanta velocidad como la que empezó.

Me negaba a dejar de correr por montaña y a pensar que ese dolor tendría que estar siempre ahí, así que acudí a varios amigos, tanto fisios como médicos deportivos y me comentaron que hay muchas alternativas  para mejorar e incluso casi quitar el dolor. Volví al médico y después de comentarle todas las variantes que me habían comentado me sorprendió con  dos alternativas (de pago externo): pincharme plasma (1200 o 1300€) o hacerme unas plantillas que amortigüen mi pisada (casualmente donde también trabajaba de externo aunque de eso me enteraría una vez estando en la clínica, no antes). Después de darle no pocas vueltas me decidí por la menos cara, probar las plantillas. No se si fue peor el remedio que la enfermedad; terminé con una uña morada y un dolor increíble en los dedos, planta y empeine.  Evidentemente terminé devolviendo el producto e intentando borrar toda la mala experiencia pasada, tanto con el médico como con el de la clínica.

 

Así que no, por mucho que me duela, no tengo la rodilla para hacer el UTPE y es duro porque era mi objetivo del año pero no me la puedo jugar. Tengo una cosa más importante entre manos como es la oposición y al menos hasta que no me note al 100% la rodilla no puedo hacer locuras.

No quiero faltarle el respeto a la carrera ni quiero arrastrarme. La UTPE es una de las carreras más bonitas y duras de España y esos 4400m de D+ no se suben solos durante esos 50k.

Es una mie*** abandonar antes de haber empezado pero esta vez no puedo arriesgar y creo que estoy haciendo lo mejor. La UTPE estará ahí el año que viene si me encuentro mejor y mi rodilla quizás no esté el año que viene si la fuerzo ahora.

Así que con todo el dolor del alma, este 14 de Mayo no podré ir a la UTPE. Es la segunda vez que no acudo a una carrera, la primera vez fue a el GTPL y esta vez la UTPE, a la que estaba invitado por la organización.

Me gustaría darle las gracias a Marian por la oportunidad que me dio y por la invitación, y decirle que me sabe mal no poder acudir pero que espero estar pronto al 100% y poder subir. Así que seguro que el año que viene estoy a tope y tengo una excusa para conocer la zona y agradecerle en persona la invitación.

Este año no podré hacer la UTPE, la rodilla está primero.