Hay sensaciones que curan más que las medicinas. Hay ejercicios que sanan más que las pastillas. Hay días que cuentan más que años. Y así…

Primer día de febrero y no podía quedarme en casa. Después de los días que hemos tenido de viento y lluvia por fin hemos tenido uno con sol y había que aprovecharlo. Aunque hacía aún viento y todavía costaba correr en muchos tramos ha salido una tirada buena. Han sido 21 km que han valido más para despejarme y pensar que para entrenar, aunque las piernas las tenga rotas de tanta cuesta.

Hoy no tocaba entrenar, hoy tocaba disfrutar del campo y despejarse de la semana, que no ha sido de las mejores. Muchas horas de estudio, muchos entrenamientos preparando las oposiciones y sin dormir todo lo que me gustaría. Estaba un poco saturado de tanto libro. Para colmo ayer descansé obligándome un poco porque el cuerpo me pedía campo. Y hoy no me lo he pensado dos veces, me he limitado a cumplir el ritual. Música buena, encender el strava y …